En esta última clase, fueron los alumnos, divididos en tres
grupos, los que cobraron protagonismo y haciendo uso de los conocimientos
adquiridos a lo largo del curso y los propios, han impartido la clase al resto
de sus compañeros.
Lo cierto, es que los tres grupos prepararon las sesiones
esa misma mañana en poco más de media hora y contaban con una pequeña cantidad
de materiales. Las sesiones fueron un éxito, lo que deja buen sabor de boca porque
ven la utilidad de lo aprendido.
Ahora sólo nos queda disfrutar de la que acampada en el
Robledal y del inevitable día del examen.
